| ¿Quién es Bandue?
Bandue es una divinidad hispana prerromana
de la que han quedado en torno a medio centenar de testimonios documentales.
Uno de ellos es el que forma el logotipo de nuestra revista, una pátera
de plata de procedencia desconocida (probablemente de la antigua Lusitania)
que se encuentra en la Colección Calzadilla de Badajoz. Aparece
representada como una diosa coronada en un contexto natural, en una representación
típicamente romana y se la denomina Band en la parte superior
izquierda del plato. En la mayoría de los testimonios aparece como
una divinidad masculina. Hemos de pensar que pueda, en el imaginario de
sus cultores a lo largo del tiempo, haber sido tenida tanto por dios como
por diosa. Sive deus, sive dea, sive mas, sive femina era una fórmula
latina que se empleaba cuando el género del ser sobrenatural a quien
se invocaba no estaba definido, no era conocido, no era relevante o se
trataba de un principio que no se reducía fácilmente a una
opción determinada.
No hay acuerdo sobre las funciones
de Bandue (que en acepciones alternativas se denomina Bandi o Bandua).
Dependiendo de la posición disciplinar o teórica de quien
haya tratado de esta divinidad se han planteado diversas posibilidades
y etimologías, desde las ampliamente célticas a las estrechamente
galaicas o lusitanas. Algunos aseveran que el nombre quiere decir simplemente
dios o diosa. Otros que se trata de una divinidad acuática. Otras
posibilidades son que tenga una especialización funcional en la
guerra, en la protección o en la tutela. Una interpretación
interesante para un colectivo multidisciplinar como el que caracteriza
a la Sociedad Española de Ciencias de las Religiones es que defiende
se trata de una divinidad de los vínculos, que ata, que interconecta,
incluso que viene a equivaler en su función verbalizada a lo que
en latín se dice religare y que forma una de las etimologías
del complejo contexto al que nos dedicamos quienes formamos la SECR. Otra
interesante hipótesis hace de Bandue una divinidad del limen, de
los límites, tantos reales como mágicos, de los pasajes.
La liminaridad es otra de las características del difuso campo disciplinar
que se dedica al estudio de la religión, en particular en nuestro
país.
En resumen tanta indeterminación
convierte a Bandue en un símbolo de unión en la diferencia
y su imaginaria protección podría tener el valor totémico
de apuntalar ese esfuerzo colectivo que es el empeño por consolidar
una revista científica. |
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Para saber más:
Hay una notable acumulación
bibliográfica sobre las denominadas divinidades del grupo band-.
Como ejemplo: J.M. Blázquez, Religiones primitivas de Hispania,
Madrid/Roma: CSIC, 1962, 51-61 donde planteó una primera síntesis
y recopilación del material documental que ha puesto al día
en numerosas obras posteriores. Una redefinición de la documentación
está planteada en B.M. Prósper, Lenguas y religiones prerromanas
del occidente de la Península Ibérica, Salamanca: Universidad
de Salamanca, 2002, 257-281. |
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